Los temores que nos persiguen comúnmente, son pruebas que debemos afrontar, yo creo que la chance que tenemos de vivir, de ser sanos (dentro de lo posible) es algo que no a todos nos toca. Podemos sonreír, podemos llorar, podemos sentir el aire rozándonos. Entre tantas cosas que para nosotros, ya es común, es normal. Le quitamos el valor, porque nos parece algo obvio. Pero para otras personas, ese tipo de cosas, son imposibles de realizar. Entonces, en silencio piden un deseo, que se les cumpla su sueño de ser como nosotros. Cuando por nuestra parte, teniendo lo que otros precisan, nos quejamos de lo que nos falta. Un buen bolso, unos jeans, cd's, entradas para conciertos, viajes alrededor del mundo, una fiesta de quince años, un celular, etc. Y al no tenerlo es como: "el mundo se viene abajo". Somos egoistas, queremos todo sólo para nosotros. No me parece, aunque suelo actuar así, nunca estoy conforme con lo que tengo o lo que soy. Cuando lo cierto es que deberia apreciar lo que soy y lo que tengo. Me parte el alma ver a los nenes chiquitos pidiendo en la calle o trabajando para llevar comida o dinero a su casa, cuando los responsables e inconcientes son los padres, porque ellos no pidieron venir al mundo, y son los padres los que deberian trabajar para darles una educación y enseñanza en vez de mandarlos a pedir.
Ver a una persona discapacitada me rompe toda por dentro, me dan ganas de llorar y digo: ¿Por qué no seremos todos iguales? con las mismas capacidades, lo normal en cada uno. ¿Por qué no podemos tener todos una enseñanza? Una casa, un trabajo, comida, o lo que fuere necesario para tener una vida normal. Es lo que toda persona desea. Y ojalá algun dia ese deseo se cumpla. Pero por ahora tenemos que estar agradecidos de poder vivir, ya sea bien o mal, tuviste la oportunidad de vivir y tenes que aprovecharla.