11.11.09




Anoche soñé muchas cosas, pero además,
soñé una que jamás voy a olvidar.
Soñé que estabamos, que estabamos tú y yo.
Estabamos viajando. Luego, nos bajamos del auto.
Te abrazé, me abrazaste. Era como un sueño.
Era un sueño. Luego vi la realidad.
Recordé. Ese abrazo fue una mentira.
Te dije: es un sueño, no mi amor? Y asentiste.
Te pregunté, por qué? por qué?!
Por qué en un sueño me querias, por qué en la vida real me odiabas.
Ví en tu cara que no sabías que contestar.
Era como una pesadilla. Era una pesadilla.
Pero, en vez de alejarme, disfruté.
Disfruté del último abrazo. Del último abrazo tuyo que iba a recibir.
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